botto-2
Entrevista a Alberto Botto
septiembre 27, 2017
ceferino-b
Ceferino Namuncurá, el indiecito santo
octubre 23, 2017

17 de octubre de 1945

17-de-octubre-final

 

17 de Octubre :

“Es el avance de una causa imponderable,

fuerza humana, acción que se agiganta

con el pueblo que va adhiriéndose a su paso

convencido del ideal que los hermana….

Y arrecian las protestas contra Braden

de los imperialismos y la Union Democratica….

la Multitud ha rebasado Plaza de Mayo;

Perón ya es liberado de Martin Garcia

y  se halla en los balcones de la Casa Rosada

al lado del presidente Farrel,

arengando a la muchedumbre que lo aclama!

Que al apagarse las luces

dejando a oscuras la Plaza,

de alumbra con diarios retorcidos como antorchas

que miles y miles de brazos las levantan

alumbrando un espectáculo grandioso

que cambiando el curso de la Historia,

se pronuncia como un parto milagroso

¡de una Nueva Conciencia Americana!

Cipriano Reyes,  fragmento “17 de octubre de 1945”

 

“Yo hice el 17 de Octubre, sí, pero no solo”,(1) escribe Cipriano Reyes en su relato sobre lo que sucedió durante los días previos, aproximadamente un mes, en el que se agudizaron las tensiones políticas entre la CGT (Confederación General del Trabajo) en la que estaba la “vieja guardia sindical” y los otros núcleos sindicales, como el de los gremios integrados en la USA y la de los sindicatos autónomos(2);  la derecha del Ejército que reclamaba urgente un cambio de gobierno, y  la oposición que reclamaba elecciones. Mariano Plotkin advierte que la CGT se sorprendió  sobre la magnitud de los eventos del día 17, ya que habían escapado a su control. Inicialmente el paro estaba programado para el día 18 de octubre, pero desde el día 16 la agitación de las bases se había tornado difícil (3). Lo que sucedió ese 17 de octubre fue una auténtica pueblada, que enarboló las banderas de la emancipación de los trabajadores y la liberación de la República.

El peronismo se consolida en la plaza pública a través de una movilización popular que intenta rescatar a un líder cautivo en la isla de Martín García. El 9 de octubre Perón fue encarcelado en dicha isla debido a su política obrerista impulsada desde la Secretaria de Trabajo y Previsión, uno de los tres cargos que ostentaba (era, además, vicepresidente de la Nación y ministro de Guerra).  Perón ya tenía a su lado a todo el nuevo proletariado, ese nuevo y masivo sujeto político. Esto es de tal gravedad que la derecha del Ejército pone preso al coronel Perón y lo envía a la isla Martín García. Perón ya estaba dispuesto a ser un líder de masas. Entonces ocurre el 17 de octubre. Siempre en la historia de los grandes movimientos hay un momento fundacional, éste es el del peronismo.

Se produce un golpe de Estado el 4 de junio de 1943, proclamado como revolución cívico-militar de corte nacionalista. El GOU, Grupo de Oficiales Unidos, si bien tienen una participación secundaria en el golpe, sí fueron los responsables de la Revolución del ‘43 (http://www.cepid.com.ar/revolucion-del-43/9 .  En su programa están particularmente enfocados en el desarrollo de la industria pesada, y  no ven con buenos ojos la preponderancia extranjera en los bienes y servicios del Estado.

No debemos olvidar que se viene de la década llamada infame por José Luis Torres (1930-1943). Durante esa década fraudulenta, lo hegemónico durante ese periodo fue lo que la misma oligarquía llamo “fraude patriótico”, es decir, una condición especial del fraude: se hacía fraude a favor de la patria, a favor de los que representaban los intereses de esa patria.

Dentro del GOU, se empieza a destacar la figura del coronel Juan Domingo Perón. Este coronel, de notables virtudes estratégicas, observa en el escenario social de la Argentina las migraciones internas. Los morochos del interior estaban llegando a las grandes ciudades por un proceso económico de sustitución de importaciones. Eso consiste en que en un país neocolonial como era la Argentina, cuando la metrópoli está en crisis (como estaba Inglaterra debido a la Segunda Guerra Mundial), ya no puede ofrecer muchos objetos manufacturados. Entonces la neocolonia en esa coyuntura difícil,  tiene que dejar de ser una neocolonia de monocultultivo, agrícola ganadera, y tiene que empezar un desarrollo industrial liviano para poder sustituir las importaciones que ya no llegan de Europa. Así empieza a surgir una incipiente pequeña y mediana industria nacional que convoca a todo un sector obrero que migra del campo a la ciudad para poder ubicarse en este nuevo proceso económico político.  Ahí aparece este coronel Perón interpretando este proceso económico y social.

Este proceso del ‘43 al ‘46 que es cuando suceden las elecciones, explica muy bien por qué algunos construyen poder y otros no. Ahí hay un sujeto nuevo. Los migrantes internos, provenientes de provincias del interior, del campo argentino donde ya no había tanto trabajo, muchísimos muy pobres y  extranjeros. Algunos no podían ni verlos ni valorarlos. Por ejemplo, el Partido Comunista, que se propone ser el partido que representa a los pobres, a los marginados, el partido de los humildes, debió ver a este conglomerado de personas que migraban y reconocerlas como propias. El PC argentino, en ese momento conducido por Vittorio Codovila, estaba alineado con la política de la URSS, que en ese momento llevaba adelante una guerra heroica contra el nacionalsocialismo en Europa. Entonces para el PC argentino, que recibía sus órdenes del Stalinismo, no podía reconocer a estos migrantes porque tenían su mirada puesta en la guerra europea. Primero tienen su mirada tan afuera como lejos, y después no los ve, porque no ve en ellos al obrero con experiencia sindical, sino que más bien veía a un contingente que no tenía ningún tipo de experiencia política y sin ningún tipo de formación, por ende no pueden ser encuadrados en el sindicalismo comunista.  Eran, en su mayoría, analfabetos. Por lo cual no vieron ahí ningún capital político posible para llegar a algo. Coincidían con la oligarquía en que esta migración era un asalto a la ciudad como espacio culto. Un diputado radical los llamará “aluvión zoológico”, es decir, la barbarie misma. Comparar a ese nuevo sujeto político con animales manifiesta una imposibilidad de representarlos políticamente, no los querían. Para los radicales era difícil captar ese sujeto político porque no era de clase media, se les dificulta también verlos, comprenderlos y representarlos. Eran negros, analfabetos que no habían leído a Trotsky,  ni a Lenin, ni nada. Perón observa este nuevo sujeto y lo capta, comprende que su proyecto político y ese sujeto son dos caras de una misma moneda.

Las masas salen a la calle sin ninguna conducción. Pero eso no significó necesariamente que haya sido espontáneo, Perón ya había hablado mucho con los obreros, sabía quiénes eran y lo que empezaba a representar para ellos.  El 12 de octubre era feriado y Perón había firmado un decreto en el decía que la clase obrera tenía que cobrar ese feriado. Antes de renunciar, Perón deja firmado tres decretos; “Aumento de sueldo y salario para todos los trabajadores del pais”, “Salario minimo, vital y móvil”, y “Participación en la ganancias para todos los obreros y empleados de la industria  y el comercio, en el orden nacional.” (4). Entonces surge una frase histórica de las clases dominantes. Cuando los obreros van a pedir que se les pague el feriado del 12 de octubre, la patronal, convencida de que el Coronel Perón estaba derrotado políticamente, les contesta a los obreros: “vayan a cobrarle el feriado a Perón”. En esa frase de la patronal, los obreros ven qué es lo que tienen que hacer, primero para cobrar su feriado y después para continuar conquistando derechos: conseguir la libertad de Perón. Entonces salen a la calle, y así la conciencia política de los militantes surge en la praxis, es decir, nos unimos a otros porque compartimos un punto de vista propio sobre la realidad. Salen a la calle por lo suyo, y lo suyo se ve representado por Perón. Ahí surge la famosa frase “alpargatas sí, libros no” que tan cruelmente va a usar el antiperonismo. Los estudiantes estaban en contra de Perón, contra los obreros y contra los migrantes, porque a la universidad no iba un obrero, la universidad le estaba negada a un obrero, por consiguiente un obrero no tenia libros, no leía libros, los libros se leían en la universidad. Qué era lo propio de un obrero: las alpargatas. Con las alpargatas se paraban en el mundo, caminaban, trabajaban, vivían sobre las alpargatas. Todos los obreros usaban alpargatas, eso constituía su identidad. Ningún obrero era estudiante pero todos los obreros usaban alpargatas. “Alpargatas sí, libros no”, es decir, Nosotros sí, ellos no. El reconocimiento de su propia identidad a través de una pieza fundamental de la vestimenta del obrero es un profundo reconocimiento de sí mismo. Los que se movilizan durante la jornada del 17 son obreros que usan alpargatas, que se reconocen como tal y que salen a pedir por la libertad de un líder que también supo reconocerlos.

Farrell estaba muy preocupado porque la Plaza estaba llena de gente. Una inmensa muchedumbre, cerca de un millón de personas, vibra coreando su nombre; ¡Perón!¡Perón. Farrell lo manda llamar a Perón y le pide que mande esa gente a su casa (5). Aproximadamente a las 23:00 horas, Perón se dirige a la masa reunida en la Plaza como “¡trabajadores!”, otorgándoles una identidad muy nítida.

La jornada del 17 de octubre es el acontecimiento fundacional de este movimiento de masas que es el peronismo, la comunión de ese líder con la clase trabajadora. Esa comunión se sostiene hasta hoy y se recuerda cada 17 de octubre. Al peronismo se lo dio por muerto cientos de veces, sin embargo, cumple años cada 17 de octubre. En parte por el enorme merito de la Resistencia Peronista que se puso la lucha al hombro en cada golpe de Estado desde 1955 hasta el de 1976, que sin lugar a dudas le dio una intensidad y un lugar más relevante que el que ya tenía. Los intentos por terminar con este fenómeno fueron múltiples, crueles (bombardeos de junio 1955) y constantes. La prestigiosa academia no se quedo atrás. Tulio Halperin Donghi escribió un libro titulado La larga agonía de la Argentina peronista (que ya parece un modo de vida). Gino Germani, por su parte, en su proyecto de introducción a la sociología empírica, uno de los ejes centrales de sus trabajos, pensó en cómo desperonizar a la sociedad argentina. Esto demuestra claramente los intentos por todos los medios posibles, incluso desde los académicos, de terminar con el peronismo. Lanusse decía, en carácter autocritico, que ellos mismos habían convertido en emblema a Perón al arrebatarlo del modo en que lo hicieron. El gran mérito propio fue que el movimiento peronista consiguió en los años 40 darle una unidad al sujeto popular a nivel nacional bajo identidad política, y esa unidad tiene un condimento emotivo muy importante.

El 17 de octubre cambia la forma de hacer política y esto lo observa muy bien Cooke: hasta ahí la política era un lugar reservado exclusivamente para los caballeros, los humildes no entraban en la política. A lo que Cooke va a responder años después, “nosotros somos peronistas, no caballeros”, y así surge el peronismo, en esa jornada agitada, con muchos protagonistas, un 17 de octubre.

Perón ganará las elecciones en febrero de 1946 y el peronismo le dará a la clase trabajadora una condición de ciudadano pleno. Antes había un apartheid, no había condición de ciudadano pleno. Desde lo simbólico lo que más se le reprocha al peronismo es que le dio a la clase trabajadora la idea de organización (la anomalía argentina). El concepto de lealtad y autonomía quedaron marcados en la memoria colectiva del movimiento. La lealtad es una de los gestos de amor más grandes que tiene el hombre, y no tiene nada que ver con la obsecuencia, la obsecuencia es la degradación del amor, la lealtad es otra cosa. Y la autonomía no es hacer cualquier cosa, es tener la decisión de hacer en el marco de una estrategia. Con los años pasó de ser un movimiento a convertirse en una cultura y sigue siendo así. Hoy es una cultura. Y es una cultura que abarca otras identidades. No necesariamente hay que estar afiliado al Partido Justicialista para pensar y actuar como peronista. La idea de que un trabajador puede ser delegado, puede mandar a sus hijos a la universidad, puede tener vacaciones todos los años, puede ser diputado, puede ser diplomático (recordemos los delegados obreros en las embajadas, algo muy curioso), puede ser gobernador y puede ser candidato a presidente. Antes del peronismo todo eso era impensable. Y hasta hoy resulta insoportablemente incómodo  para muchos sectores.

El golpe de Estado de septiembre  de 1955 vino a terminar con todo esto. Con eso que se inició un 17 de Octubre.

María Cecilia Moreno – Profesora de Historia

  • “Yo hice el 17 de Octubre”, Cipriano Reyes, Biblioteca Política Argentina, pag 15.
  • El 17 de Octubre de 1945”,Santiago Senén González -Gabriel Lerman, Lumiere, pag 41
  • “Mañana es San Perón”, Mariano Plotkin, Eduntref, pag 56.
  • “Yo hice el 17 de Octubre”, Cipriano Reyes, Biblioteca Política Argentina, pag206
  • “El 17 de Octubre de 1945”, Norberto galasso, Cuadernos para la Historia, pag 23